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Calamares a la romana: un clásico de la gastronomía marinera

Calamares a la romana: un clásico de la gastronomía marinera

Introducción

La gastronomía marinera es una de las más ricas del mundo, y no es de extrañar dado que el mar nos proporciona una enorme cantidad de ingredientes deliciosos y nutritivos. Uno de los mariscos más populares y versátiles son los calamares, los cuales pueden ser cocinados de muchas formas distintas. En este artículo nos enfocaremos en una de las más conocidas: los calamares a la romana.

Origen de los calamares a la romana

Los calamares a la romana son uno de los platillos más populares en la gastronomía italiana y se pueden encontrar en muchas partes del mundo. El nombre “a la romana” se refiere al estilo de fritura que se utiliza, la cual es muy común en la región de Lazio en Italia. La receta original se hizo famosa en la década de 1930, cuando se comenzó a servir en los primeros restaurantes italianos de Estados Unidos. Desde entonces, se ha convertido en un platillo clásico de la cocina marinera.

Preparación de los calamares a la romana

La preparación de los calamares a la romana es relativamente sencilla, pero requiere de cierta técnica para lograr un resultado perfecto. Primero, se deben limpiar los calamares retirando la piel, la cabeza y las vísceras para dejar únicamente el cuerpo blanco y limpio. Luego se cortan los cuerpos en anillos finos, se salan y se dejan reposar por unos minutos. Después se prepara la masa con harina, huevo, sal y agua fría, se mezcla hasta obtener una textura suave y se deja reposar. El siguiente paso es sumergir los anillos de calamar en la masa y freír en aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes. Finalmente, se sirven con limón y salsa tártara.

Consejos para lograr los calamares a la romana perfectos

  • Usar calamares frescos y limpios para evitar sabores desagradables.
  • Secar muy bien los anillos de calamar antes de sumergirlos en la masa para que ésta se adhiera correctamente.
  • Cuando se frían los calamares, asegurarse de que el aceite esté bastante caliente para que queden crujientes.
  • No sobrecargar la sartén o la freidora para evitar que se peguen entre ellos.
  • Servir los calamares recién hechos para que no pierdan temperatura ni textura.

Variaciones de los calamares a la romana

Si bien la receta original de los calamares a la romana es deliciosa por sí sola, también hay muchas variantes que se pueden probar para darle un toque distinto. Algunas de las más populares incluyen la incorporación de hierbas frescas como perejil o cilantro a la masa, usar harina de maíz para agregar crujiente extra, o combinar los anillos de calamar con otros mariscos o vegetales cortados en juliana. Además, también se pueden acompañar los calamares a la romana con diferentes salsas como alioli, mayonesa con ajo, o una salsa picante de tomate. Cualquiera que sea la variante que se escoja, los calamares a la romana siempre serán un platillo delicioso y muy versátil.

Beneficios de consumir calamares

Además de ser un platillo delicioso, los calamares también tienen muchos beneficios para la salud. Son ricos en proteínas, hierro, vitamina B12 y ácidos grasos omega-3, lo que los hace ideales para mantener una dieta equilibrada y saludable. Además, también se ha demostrado que los ácidos grasos omega-3 presentes en los calamares ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y a reducir el riesgo de diabetes tipo 2. Es por eso que incluir calamares en nuestra dieta es una excelente opción para mantenernos saludables y disfrutar de su exquisito sabor al mismo tiempo.

Conclusión

Los calamares a la romana son un clásico de la gastronomía marinera que no pueden faltar en ninguna mesa de comida italiana. Su deliciosa combinación de texturas y sabores los convierte en un platillo muy versátil que se puede disfrutar en cualquier momento del día. Además, su preparación sencilla y los múltiples beneficios para la salud que ofrecen hacen de los calamares a la romana una opción ideal para quienes buscan una dieta saludable y equilibrada sin renunciar al placer de comer bien.