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¿Cómo conservar ostras para que duren más tiempo?

Introducción

Las ostras son uno de los mariscos más delicados y apreciados en la gastronomía marinera. Son ricas en nutrientes y proteínas y su textura resulta realmente exquisita en el paladar. Sin embargo, su delicadeza hace que se deterioren con facilidad, por lo que es necesario conocer cómo conservar ostras para que duren más tiempo.

¿Por qué es importante conservar correctamente las ostras?

Las ostras son muy delicadas y su conservación está directamente relacionada con su calidad. Una incorrecta manipulación, transporte o almacenamiento puede generar la proliferación de microorganismos que aceleren su deterioro, poniendo en riesgo su seguridad y sabor.

¿Cómo se deben almacenar las ostras?

Refrigeración

La forma más recomendada de conservar ostras es mediante refrigeración. Se deben guardar frescas en la zona más fría de la nevera, a una temperatura entre 0°C y 4°C. Es fundamental protegerlas de la humedad y mantenerlas en el recipiente original o cubrirlas con una toalla húmeda.

Transporte

Si se van a transportar ostras, es recomendable hacerlo en un termo con hielo seco o hielo normal en bolsas con cierre hermético. Es fundamental que se guarden en posición horizontal y no vertical, para que no se rompan las conchas y evitar que se deshidraten.

Consumo

Si se van a consumir, es necesario que se mantengan en un recipiente con hielo, a fin de que se conserven frescas. Inmediatamente antes de consumirlas, se deben limpiar bien y abrir en ese momento. Es fundamental desechar aquellas que presenten mal olor, textura viscosa o que tengan las conchas abiertas.

¿Qué hacer si han pasado varios días desde su compra?

Comprobar la frescura

Lo primero es comprobar su frescura mediante el olor y la textura. Si presentan un olor fuerte y desagradable, es mejor desecharlas. Si por lo contrario, no huelen mal, se pueden utilizar para hacer platos cocinados.

Cocinar las ostras

Si han pasado varios días desde su compra, se pueden cocinar al vapor o a la parrilla. Es importante limpiarlas muy bien antes de cocinarlas y desechar aquellas que no presenten frescura. Al cocinarlas, es posible que algunas se abran y otras no. Las cerradas se deben desechar.

Conservarlas en aceite

Otra opción es conservarlas en aceite. Se deben lavar bien las ostras y se cuecen en agua con sal durante 5 minutos. Una vez enfriadas, se extraen de la concha y se cortan en trozos pequeños. Se colocan en un bote de cristal y se cubren de aceite de oliva. Al estar cubiertas de aceite, aguantarán más tiempo.

Conclusión

Mantener la frescura de las ostras es fundamental para disfrutar de su sabor y propiedades. Siguiendo estas recomendaciones de almacenamiento, transporte y consumo, se pueden mantener correctamente durante más tiempo. Además, es fundamental desechar aquellas que presenten signos de mal estado o no huelan bien antes de cocinarlas o consumirlas. Con estas precauciones, se puede disfrutar de las ostras de una manera segura y deliciosa.