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Trucos para que los mejillones no queden demasiado salados

Trucos para que los mejillones no queden demasiado salados

Introducción

Los mejillones son uno de los mariscos más apreciados en la gastronomía marinera. Con su característico sabor salado y su textura suave y delicada, pueden ser el ingrediente perfecto para numerosos platos, desde arroces y pastas hasta sopas y guisos. Sin embargo, es común que a veces los mejillones queden demasiado salados, lo que puede arruinar el sabor del plato y hacerlo incomestible. ¿Qué hacer en estos casos? En este artículo, como expertos en mariscos, compartiremos algunos trucos y consejos para que los mejillones queden justos de sal.

Causas de que los mejillones queden salados

Antes de entrar en materia, es importante comprender cómo se produce el exceso de sal en los mejillones. Hay varios factores que pueden contribuir a ello:
  • El agua de cocción: los mejillones se abren al cocerse en agua, lo que significa que absorben parte del líquido en el que se cocinan. Si esta agua es demasiado salada, los mejillones también lo serán.
  • El propio marisco: los mejillones son salados por naturaleza, debido al ambiente marino en el que se desarrollan. Si la concentración de sal en el agua es alta, los mejillones serán aún más salados.
  • El añadido de sal durante la cocción: aunque puede parecer obvio, a veces se añade sal adicional durante la cocción, lo que puede hacer que los mejillones queden demasiado salados.
Teniendo en cuenta estas causas, veamos algunos trucos para evitar que los mejillones queden demasiado salados.

1. Elige mejillones frescos

Uno de los remedios más efectivos para evitar que los mejillones queden demasiado salados es asegurarse de que sean frescos. Los mejillones frescos tienen un sabor más suave y menos salado que los que llevan tiempo almacenados. Además, su textura es más firme y su carne es más jugosa. Para elegir mejillones frescos, busca aquellos que estén cerrados y limpios, sin roturas ni fisuras. Si alguno está abierto, dale un ligero golpe: si se cierra, significa que está vivo y es fresco; si no, es mejor desecharlo.

2. Lava bien los mejillones antes de cocinarlos

Después de elegir los mejillones, es importante lavarlos bien para eliminar cualquier impureza que puedan tener. Pasa los mejillones por agua fría y frota suavemente las conchas con un cepillo para quitar suciedad y restos de arena.

3. No añadas sal adicional durante la cocción

Como hemos mencionado anteriormente, a veces se añade sal adicional durante la cocción de los mejillones. Para evitar que queden demasiado salados, es mejor no hacerlo. Los mejillones se cocinan en su propio líquido y se abren cuando están listos para comer. Si añades sal adicional, esta se mezclará con el líquido y terminará en la carne del mejillón, resultando en un sabor demasiado salado.

4. Usa agua con bajo contenido de sal

Otro truco para evitar que los mejillones queden demasiado salados es usar agua con bajo contenido de sal durante la cocción. Si tienes la suerte de vivir cerca del mar, puedes usar agua de mar, que tiene una concentración de sal más baja que el agua del grifo. Si no tienes acceso a agua de mar, puedes usar agua del grifo y añadir una pizca de sal. La cantidad de sal dependerá de la cantidad de agua y de la cantidad de mejillones, pero es mejor empezar con una pizca y probar el caldo antes de añadir más.

5. Usa hierbas y especias para dar sabor

Por último, si los mejillones aún quedan un poco salados después de cocinarlos, una buena manera de disimularlo es usar hierbas y especias para dar sabor. El perejil, el cilantro, el ajo y el limón son algunos ejemplos de ingredientes que pueden ayudar a disimular el exceso de sal.

Conclusión

En resumen, para evitar que los mejillones queden demasiado salados, es importante elegir mejillones frescos, lavarlos bien antes de cocinarlos, no añadir sal adicional durante la cocción, usar agua con bajo contenido de sal y usar hierbas y especias para dar sabor. Siguiendo estos trucos, podrás disfrutar de los mejillones en su punto justo de sal y con todo su sabor y textura.